Archivos mensuales: junio 2013

Andalucía 2013

Hay una mihilla menos de un año les resumí la campaña de encuesta del COSER Andalucía 2012 y ahora es el momento de hablarles de Andalucía 2013, de la que regresemos el miércoles pasado, tras una pila de días recorriendo Granada, Almería y una pocaMálaga.
Esta vez habíamos 21 criaturas, que hemos encuestado 80 pueblicos de naíca. Vamos, que nos se ha pegao to el equillo andalú y no ha quedado nadien sin enseñarse a matar un marrano; bueno, un chino; quiero decir, un guarro
Las más de las charlas filológicas han versado sobre adverbios y orientalismos, pero sobre todo bemos hablao de bichas que maman de las mujeres y en esas entremedias hacen de chupete para los zagales, lagartos intrusivos de la intimadad femenina, robos de hembras o vivir en cuevas.
Como pueden ver, semos una familia de varones y hembras bien guapos, nuevos y elegantes:
 Jose, Araceli (¡felicidades!), Inés, Yanina, Bea, Piedad, Ana Elena, Javi, Víctor, Miriam, José David, Mónica, 
Sergio, Carlota, Paula, Judit, José Luis, Eveline, Alberto y Olga y Cristina, que están aunque no se les ve
Acabo con un dicho recogido en Los Tablones, en plenas Alpujarras, de regalico para la cumpleañera, por ser la más interesada en las opiniones sociolingüísticas de nuestros informantes: En Madrid son tan finos que los perros dicen guado y los gatos, miado. ¿A que ahora sus queréis hacer filólogos? Pues darse prisa, a ver si susvenéis algún día a encuestar, que nosotros estamos deseando devolver. ¡Hasta aluego!

El COSER y el Día de las Humanidades Digitales

Hoy se celebra el Día de las Humanidades Digitales, cuyo objetivo es dar visibilidad a aquellos proyectos que aúnan humanidades e informática. Y qué mejor momento para hacer un poquito de publicidad del Corpus Oral y Sonoro del Español Rural: el COSER.
El COSER es un corpus (conjunto de textos, en este caso orales) que documentan el español peninsular rural a base de entrevistas semidirigidas. Ya les he hablado más veces de él, pues tengo la gran suerte de participar en el proyecto. Lo dirige Inés Fernández-Ordóñez , que lleva más de veinte años recorriéndose la península con ayuda de alumnos y otros profesores y preguntando sobre las costumbres antiguas de cada zona.
Buscando informantes en Almadén de la Plata, Sevilla. (Foto de Paula Pérez)
Hace unos poquitos meses completamos un proyecto del Ministerio gracias al cual pudimos subir a la red las transcripciones y los audios de 120 localidades. Les aconsejo muy vivamente que las prueben. Si no tienen pueblo, porque gracias al COSER pueden casi vivir la experiencia de tenerlo. Y si lo tienen, para ver si ya lo hemos encuestado. Pinchen, pinchen.
Por cierto, que les escribo desde Torrox, en plena campaña de encuesta Andalucía 2013.

Belguismos GENTiles

Sé que he estado muy callada estos últimos meses. Mis planes de comentar a todo comentar cosillas sobre el flamenco (el idioma) no era más que la típica promesa electoral, así que me vi obligada a no cumplirla, claro que por fuerza mayor. Me obligó Europa, sí, pero ahora tengo un archivo de texto llamado “Capítulo 1” de más de 100 páginas que me hace pensar que Yes, I can. Me queda, pero I can.
Aunque nunca es tarde, si la dicha es buena, dicen. Y yo buena no sé, pero redicha un rato. El plan de hoy es un comentario lingüístico de fotografías[1], de aquellas que fui haciendo estos meses pensando en el blog y que luego se quedaron enterradas en alguna esquinita de mi ordenador. Pasear, visitar, conocer, vivir y fotografiar un país bilingüe en el que además se habla una lengua germánica poco conocida (estoy hablando de Bélgica, para los despistados) hace que cualquier filólogo tras ver cuatro carteles se sienta un sir William Jones en potencia y se ponga a sacar reglas de evolución fonética como churros (churros de muchas y de malas, digo), usando el inglés para el método comparativo. Pero no se preocupen, les ahorraré mis cábalas fonéticas.

‘Casa de cerveza’, en Groentenmarkt, Gante
Una de las cosas que más gracia hacen al lego del neerlandés es que casa es huis. Vamos, que house, en vez de house, es huis. “Jujujú, huis”  es la reacción más extendida.  Lo curioso, sin embargo, es que grafías tan dispares como la inglesa house, la neerlandesa huisy la alemana haus encubren pronunciaciones bastante parecidas (que pueden oír en los enlaces).

De esto que estás visitando la torre del campanario de Gante, llegas a un piso lleno de campanas y tratas de descifrar el cartel que da información de los relojes, klokken. ¿Reloj? ¿Reloj? ¿Pero qué reloj, si esto son campanas? Efectivamente, klok en neerlandés no es solo ‘reloj’, sino también ‘campana’. O mejor dicho, en inglés clock no es ‘campana’, sino ‘reloj’. Es la palabra inglesa la que viene del neerlandés medieval clocke, tomada a su vez del francés antiguo cloque, que venía del latín medieval clocca, y cuyo origen es probablemente celta (el Marco Polo de las palabras, sí), todo esto si el Online etymology dictionary no miente.
 Vrijdagmarkt nevado, Gante
Algo parecido ocurre con markt, que en neerlandés significa ‘plaza’, además de ‘mercado’. Esto no es extraño, puesto que era en las plazas donde se celebraban los mercados. En rumano, curiosamente, se ha dado el mismo cambio, pero en la dirección contraria: piațăsignifica ‘mercado’. Estos cambios de significado (el de clock, el de markty el de piață), entre una parte y su todo, se llaman metonimias(primer toque gratuito de redichez).



De este cartel en la catedral de Brujas me hizo gracia el uso de las comillas, elegidas por aquello de que «los pobres» no es políticamente correcto, pero que son poco afortunadas, ya que las comillas tienen un uso sarcástico que puede hacer dudar del destino del cepillo. Sin embargo, cuando colgué la foto en Twitter, varias personas me llamaron la atención sobre el hecho de que se usasen las comillas alemanas en inglés y en francés. Segundo toque gratuito de redichez: las comillas españolas (y, por tanto, las que se supone que debemos usar en primer lugar) son estas: «», aunque las inglesas (“”) van ganando la partida.

Esta foto la hizo mi hermana un poco a regañadientes, quizá porque no era la primera que le pedía. Tuve que obligarla, para documentar el uso del plural etimológico latino en una palabra tan frecuente, aunque también existe la posibilidad de acabarla en -s (museums).


Solo me queda despedirme, la segunda vez en pocos días que le digo adiós a Bélgica. Pero me guardo alguna foto en la recámara, para los ratos de morriña.



[1] Por cierto, esto bien hecho se llama paisaje lingüístico y es bastante molón. Aquí tienen un ejemplo, de la mano de Lola Pons.